La revolución de los videojuegos “indie” (desarrollados por productoras independientes) muchos de ellos programados en “FLASH” o en otros lenguajes menores como “JAVA” nos ha regalado en los últimos años verderas joyas como “Journey”, “Minecraft”, “Limbo”, “VVVVVV”, etc.

Es imposible enumerar la cantidad de juegos indie que se han realizado en los últimos años pero si es posible afirmar que este acontecimiento ha vuelto a revalorizar al videojuego como producto cultural de entretenimiento y también como expresión artística.
¿Pero porqué y cuando surge el auge de los juegos “indie”?

Los orígenes no se saben bien, hay quienes afirman que el primer juego independiente fue “CAVE STORY” (2004) y otros aseguran que los primeros videojuegos “indies” fueron títulos chinos piratas de juegos de Family (Nes) como “Master Fighter” o “Final Fantasy VII”.

En SUPERBATATA pensamos que el auge de este concepto fue consecuencia del crecimiento del mercado del videojuego como así también la expansión del poder y la impunidad de las grandes compañías:

Una legislación controvertida y cada vez más restrictiva en lo que se refiere a “derechos de autor”, la invasión de empresas como “SONY” o “MICROSOFT” en la propiedad privada del videojugador en lo que se refiere a “copias privadas”, “juegos de segunda mano”, “registraciones”, “dependencia online”, etc. vino a disgustar a muchos de los viejos jugadores de tiempos del simple “enchufa y juega”.

Además toda esta maquinaria restrictiva determinó la imposibilidad de los jóvenes programadores de videojuegos de avanzar y crecer dado que “es ilegal modificar un juego ya registrado”, y como afirmaba el gurú del software libre “Richard Matthew Stallman” todos los programadores coincidirán que la única forma de avanzar en dicho oficio es “copiar lo bueno que han hecho otros, modificarlo y mejorarlo”.

En cierto punto la historia de la industria es también la historia del plagio. Hablamos de “la copia” en un buen sentido no el de aprovecharse del trabajo de los otros.

Como respuesta a esta situación podemos ver que en la última década se han utilizado masivamente, entre los modestos programadores, plataformas libres como Linux y otros motores menores libres de creación de videojuegos como “Mugen”, “OpenBor” o “RPGMAKER”, etc.

La magia de los juegos indie.

Muchos de los juegos independientes tienen una producción económica y la gran mayoría son realizados por un grupo reducido de personas, son de bajo costo tanto para el creador como para el jugador a los que están dirigidos (si es que no son gratis), la mayoría de ellos en 2D, no requieren Pc con altos requerimientos o consolas costosas por parte de los jugadores.

El desarrollo de un juego indie nos vuelve a las fuentes: se necesita un concepto realmente novedoso para destacarse en el mercado y es asi que la mayoria de ellos son creatividad pura, la capacidad de sorprender y de entretener son los pilares de este tipo de producciones como así también la atención a los detalles y el gran apartado artístico.

Si bien algunos de éstos títulos han podido captar la atención de las grandes (y reacias) empresas y lograr excluvidad con consolas “Next-Gen” la mayoria de ellos pueden correrse en un simple celular.

Los juegos indies nos transportan nuevamente a las bases del videojuego clásico: imaginación, desafío y mucha diversión, algo que en gran medida se fue perdiendo finalizando la era de los 32 bit a medida que el avance tecnológico, sobretodo en la visual y sonido de los videogames, arrasó con todo .

Lejos de las superproducciones, la tecnología y el merchandising de los títulos para consolas de la nueva generación, los videojuegos “indies” son de lo mejor de las últimas décadas demostrando que el éspiritu de aquellos títulos jugables que marcaron el rumbo de la industria permanece intacto.