De regreso al reino de “Hyrule”, el mensaje de la princesa resuena en nuestra mente y nos hace abandonar la cálida casa para aventurarnos en plena tormenta rumbo a lo desconocido. Y curiosamente así eran las expectativas de este juego en 1990: desconocidas.

“A Link To The Past” es la tercera entrega de la saga “The Hyrule Fantasy” (como se conocía en Japón) y después de la no tan bien recibida segunda parte (Zelda: The adventures of Link) era necesario que Nintendo retornara las bases que habían logrado aquél gran éxito del primer “The Legend of Zelda”, diseñado para la Nintendo Nes y Famicom Disk System en 1986.

 

 

 

Zelda 3 fue lanzado en el año 1991 y llevó un poco más de un año de desarrollo. Una de las tantas obras cumbres del Team Miyamoto del cual destacaron genios como Takashi Tezuka (co-director del proyecto, junto con Miyamoto), Kensuke Tanabe en el guión, y por supuesto Koji Kondo en la Banda Sonora (creador de obras inolvidables como “Over World”, “Kakariko Village”, el tema del castillo de Hyrule, el tema de zelda, “Lost Woods” o “Dark Wold”). Entre otros integrantes que ya habían trabajado juntos en la realización de Zelda para Nes. Una suerte de “7 sabios” del diseño de videojuegos de aquélla era.

Como decíamos, Nintendo retoma el espíritu original de la saga: Un Action RPG puro, con diálogos discretos, argumento sencillo y jugabilidad perfecta. Si bien es cierto que la mecánica no cambió demasiado, este título volvía a la vista aérea, con enormes mapeados y sobretodo centrado en la mecánica del combate y resolución de puzzles. El juego fue lanzado en Sudamérica y Europa originalmente en inglés, pero esto sólo alentó a los jóvenes a jugarlo con diccionario en mano como si del “libro de Mudora” se tratase.

 

 

La tercera entrega mejoró todos los aspectos posibles que flaqueaban de aquél primer juego y además agregó nuevos elementos a la saga (el mundo de la luz y la oscuridad, los diferentes niveles de las mazmorras.etc ). Sentando así las bases de cómo debe realizarse un RPG y sobretodo como debe realizarse un  videojuego.

Hay que recordar que si bien en su momento se lo consideraba un juego de Rol a secas, hoy es considerado más un juego de aventuras frente a otros exponentes de la misma era que marcaron tendencia como Chrono Trigger.

 

 

A pocos minutos de juego nos encontraremos con un título que se resiste a envejecer: Es cierto, la obra de Miyamoto ya no deslumbra como antaño. En su momento sus mapas eran para nosotros un mundo abierto y nos maravillábamos con aquella falsa libertad  que era lo más amplio que podía otorgarnos la tecnología de la época. Ni hablar de lo hermoso que resultaban los efectos ambientales como la lluvia, niebla y la oscuridad sumado a sus efectos sonoros y la música que resaltaba todo ese mundo. Nunca habíamos jugado nada igual.

Sólo basta recorrer una vez más las extensas mazmorras y castillos, desiertos y bosques para asegurar que este juego no ha sido superado actualmente en lo que se refiere al equilibrio entre “variedad, profundidad y jugabilidad”, esa especie de “trifuerza” del team Miyamoto, una genialidad que marcó un stándar muy alto y que si bien fue imitada no fue posible superar en juegos de otras compañias (Willow de Nes, Soleil y Landstalker de Sega Genesis o Alundra de PSX,, entre varios).

 

 

Aventura y fantasía es lo que nos brinda aún “Zelda: A link to the Past”, Un juego que nació de un sueño infantil de Miyamoto, quién de pequeño se aventuraba en cuevas, montes y ríos imaginándose un guerrero con espada en mano. De ése sueño nació, lo que se convertiría con el paso de los años, una verdadera leyenda para una generación.

Zelda 3 está hoy considerado uno de los mejores juegos de ROL de la industria, uno de los mejores títulos jamás lanzados para la Super Nintendo y sobretodo uno de los mejores Zeldas de la historia junto a “Ocarina of Time”.

 

 

Podriamos jugarlo horas y horas toda la noche. Pero a decir verdad, a más de 25 años del lanzamiento de éste título, nosotros mortales gamers, nos hace falta más dormir que soñar.  Que no os apene tener que apagar la consola, porque la magia sigue intacta en el juego. El universo soñado por Miyamoto todavía se encuentra en movimiento dentro de aquel cartucho gris. Y siempre, después de su viaje heroico, nuestro héroe Link siempre volverá a su regazo para soñar su próxima y mejor aventura.